Agresiones a periodistas: contra la libertad de expresión

Testimonios y evidencias sobre los impedimentos y agresiones policiales a los periodistas durante los desalojos y actos del 15M en Madrid, entre el 12 y el 16 de Mayo de 2012. Y 24 de Mayo en protesta por reforma laboral.

Mamá, si los policías agreden a los perodistas, ¡qué no harán a ciudadanos indefensos!, ¿verdad?

Agresión a fotoperiodista (Pedro Armestre /AFP).

Un policía agarra a un fotoperiodista en Sol. 12 Mayo 2012 (José Luis Cuesta).

Testimonio de uno de los periodistas agredidos en la Puerta del Sol mientras realizaba su trabajo (Fuente: Periodismo Humano).

12-15 de mayo y 24 de mayo.
Puerta del Sol, Madrid.
Fuente: Periodismo Humano.


‘La mayor humillación de mi vida’: un relato en primera persona

Relato de Alberto Sicilia donde narra su encontronazo con la policía y la humillación a la que esta le somete; publicado en su blog Principia Marsupia. Alberto Sicilia es un joven físico que trabaja como investigador en la universidad.

Mamá, si la policía está al servicio de los ciudadanos, ¿por qué no los trata con respeto?

Desalojo de Sol en la Plaza Jacinto Benavente (A. I.).

Ayer caminé hacia la Puerta del Sol lleno de ilusión. Era mi primer 15M y, además, mi buen amigo Alberto Senante me había propuesto que le echase una mano con su retransmisión de las concentraciones para Periodismo Humano. Después de una tarde muy hermosa, acabé humillado por un inspector jefe del cuerpo de antidisturbios.

Antes de relataros mi experiencia, permitidme compartir dos reflexiones personales:

1) Creo que la policía es necesaria. Ojalá viviésemos en un mundo sin violencia. Pero, por ejemplo, cada año en nuestro país cientos de mujeres mueren asesinadas por sus maridos. Viajando por algunos países de África y Ámerica Latina comprendí lo terrible que es vivir en lugares donde no puedes salir a la calle tras la puesta de sol. Peor aún: allá donde las fuerzas de seguridad públicas no cumplen su función, las personas adineradas pagan su seguridad privada, mientras el resto de ciudadanos quedan indefensos ante la violencia.

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Un policía da un puñetazo en la cara a una joven y se va (12 mayo 2012)

Marta, una estudiante del último curso de enfermería, fue agredida por un policía nacional en la Puerta del Sol durante el desalojo de 100 personas sentadas en Sol por unos 500 policías antidisturbios en la madrugada del 12 de mayo de 2012 (12M):

Mamá, ¿por qué los policías no tratan con respeto a las personas?

12 de mayo de 2012.
Puerta del Sol, Madrid.
Fuente:
Periodismo Humano.
El relato de Marta en Periodismo Humano.

Imagen de la agresión (Fuente: Periodismo Humano).

“Soy estudiante de último curso de Medicina, también estoy haciendo un máster de derechos humanos y gobernanza y participo en el 15M.

“Al final fui a denunciar al Juzgado y me hicieron un parte de lesiones en el ambulatorio donde llevo rotando los últimos tres años como voluntaria”.

“Estamos intentando cambiar el mundo, pero nadie dijo que fuera fácil y rápido”

Marta, la joven agredida relata lo acontecido y la agresión que sufrió de la policía:


Agresiones a detenidos en comisaría

Las agresiones de la policía nacional en las comisarías a los detenidos del 15M están extendidas. Lázaro, uno de los 18 detenidos tras el desalojo de la Puerta del Sol pasado 12 de mayo cuenta su versión de lo ocurrido, tras su detención las horas siguientes pasadas en comisaría. Realizado por Alberto Senante.

Mamá, ¡qué miedo da que te detengan!

12 de mayo.
Puerta del Sol, Madrid.
Fuente: Periodismo Humano.

Desde la Comisión de Legal Madrid, Carlos nos ofrece su visión jurídica sobre las denuncias presentadas por algunos de los 18 detenidos tras la manifestación del 12M en la Puerta del Sol.

Fuente: Periodismo Humano.


¿Qué se ha creído esta pilingui?, ¡registradla!

Son las 2:36 de la madrugada del 18 de agosto. Todavía no sé qué me ha pasado hoy. Sólo sé que he sentido miedo y todavía tengo mucho miedo metido en el cuerpo. He sentido que mi suerte esta noche estaba en manos de quien debía protegerme como ciudadana, y me temí que no iba a ser la mejor de las suertes:

– ¿A quién vas a denunciar, gilipollas, a la policía? Atrévete a decir que la policía te ha robado 6.000 euros esta noche, a ver si alguien te cree. No te atrevas a probar el asiento, no… al suelo!!!

Esa tarde salí a la calle sólo a manifestarme a favor de un Estado que respetara su aconfesionalidad, y que no diera privilegios a creyentes de una religión sobre ninguna otra creencia. Me han educado en el catolicismo, sí, y respeto, soy tolerante con todas las creencias. Porque yo creí hasta que dejé de creer, gracias en parte a mi educación, a mis lecturas de filosofía, a mi carrera universitaria de Periodismo. A mis viajes, a mis amigos y amigas de creencias musulmanas. Me hicieron ver que hay muchas maneras de tener fe, de ver el mundo, de vivir.

Esta tarde salí a la calle de forma pacífica, como siempre, sin ni siquiera, esta vez, hacer fotos ni publicar en las redes sociales. Quería estar allí, reunirme con mis amigas y amigos, con Carlos, con Yolanda, con María, con Jonás. A todos los pude encontrar en la plaza Jacinto Benavente. Estaba feliz de compartir con ellos una tarde de agosto en Madrid, mientras decido los siguientes pasos a dar.

Nos despedimos de parte del grupo en la misma plaza. Seguimos adelante hacia Sol, entramos en la plaza. Vuelvo a sentir la emoción de los primeros días de mayo. Nos quedamos en Puerta de Sol, hablando con gente, bailando con las batucadas, siguiendo a la policía a ritmo de Cunga cuando la vemos correr en fila y posicionarse en calle Montera. Todo en un ambiente festivo, pacífico. Subimos hacia Alcalá, divisamos Cibeles cuando nos topamos con la Policía. Sólo nos dejan pasar sin “cartelitos” del 15M. Están claramente protegiendo a los peregrinos que corean a gritos “Viva el Papa!” mientras cenan en el VIPS. Observamos a ciudadanos y ciudadanas indignados por no poder pasar sin el visto bueno de la policía.

-”Cuidado porque los peregrinos estos saben que están protegidos y van provocando, pero si les respondes, te detendrán a ti, no a ellos”, nos dice una mujer en la calle Alcalá.

Vamos a Tirso de Molina por donde buenamente podemos. En los cines Yelmo Ideal escuchamos que la Policía está cargando en Sol. Damos media vuelta y nos acercamos a calle Carretas. Por primera vez, me asusto al ver tan de cerca a la policía con porra desenfundada dispuesta a golpear. Vemos las lecheras en Jacinto Benavente cortando la calle desde arriba. -”Nos están encerrando”, escuchamos. Retrocedo a la altura de calle Cádiz. -”No quiero ni un palo ni medio sobre mí”, le digo a Jonás. Perdemos a Carlos. -”Me han encerrado en Sol”, nos pone en whatsapp. Nos dirigimos a la calle Mayor. En calle del Correo vemos apostada a la policía. Nos dirigimos hacia las vallas. Preguntamos qué está pasando porque dejan vía libre a las filas indias de gente de amarillo y a nadie más. Nadie puede pasar si no va vestido de amarillo y en fila india. Una chica pregunta si puede pasar porque tiene su bici en Sol. Le prohíben el paso. Nos quedamos todos observando los movimientos totalmente arbitrarios de vallas según si vamos de amarillo o no. Jonás insiste en preguntar por qué no puede pasar el resto de la gente, la plaza está vacía y no parece que haya ningún peligro.

-”Tú, listo, como sigas molestando con tus preguntas, te enteras… de hecho, te vas a enterar”.

No le dejan preguntar más. A la primera de cambio se lo llevan al lateral izquierdo de la furgoneta. Le interrogan, le registran, le piden documentación. Una chica me dice que lo que debe hacer él es pedirles la identificación. Le mando un whatsapp: “Pídeles tú la identificación”. Nadie lo ve, no hay nadie alrededor ni nada que podamos hacer. Les pregunto a unos chicos con cámara si son periodistas. Me miran con cara de “a mí no me metas en líos”. Pasan minutos. No sabemos qué le están pidiendo. Nos sentimos indefensos, impotentes, preocupados y nos entra rabia, ansiedad, muchos nervios.

Lanzo un tweet. “Están deteniendo a @jonascandalija”. Me aseguro de que se envía, no había podido en toda la tarde. Tengo poca batería. Inmediatamente después veo con asombro y perplejidad infinita como una fila de peregrinos atraviesa las vallas y se mete en Puerta del Sol pasando por delante de la lechera donde tienen a Jonás retenido.

No doy crédito, ¿nadie ve lo que está pasando?¿de turismo por Puerta del Sol mientras la Poli actúa impunemente delante de las narices de los peregrinos? De un arrebato me cuelo en la fila.

-”Eh, eh, ehhhhhhhh, ¿dónde vas tú, dónde vas, dónde vaaaas?¿Qué no me oyes, o qué?”. Me agarra fuerte por el brazo y me para. Policía con perilla.

-”Quiero saber qué le estáis haciendo a mi compañero”. “No, no puedes pasar, no puedes no puedes”. Forcejeo.

-”Que quiero saberlooooooooooooooooooooooooo”. Grito e intento escaparme. Me cogen por el cuello y la cabeza, me arrastran contra mi voluntad a la furgoneta policial, me hacen tirarme en el hueco entre el asiento trasero y el delantero.

-”Nada de asiento, al suelo, al sueloooo”. Me encierran. Me registran. Me insultan.

“Qué se ha creído esta pilingui. Registrarla ahora mismo, toda, si hace falta, que venga una mujer que la cachee por si lleva algo encima”. Todo esto, a gritos, con insultos, desprecios y expresiones humillantes que me  hacen sentir miedo atroz. “Estos, hoy, me matan y nadie se entera”, pienso.

-”Os voy a denunciar por detención ilegal, ¿de qué se me acusa?”. -No estás detenida, sólo estamos identificándote. Dános tu DNI”. Lo busco, les entrego mi carné profesional de prensa. -”Esto no nos sirve de nada, tu DNI”. Me tiran a la cara mi acreditación. -”Soy periodista, que lo sepáis”. Me retienen en la furgoneta sin más explicación. Miro a través de la luna izquierda como siguen interrogando a Jonás. Grito fuerte para que me oiga y me vea. Me hacen callar, me empujan y cierran la puerta.

Mamá, ¿no es un fracaso de nuestra democracia que tengamos tanto miedo de la policía?

18 de agosto de 2011.
Puerta del Sol, Madrid.
Fuente: Vudeo.org.
Fuente del texto: Lidia Ucher / Periodismo Humano.

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